¿Por qué existimos?


Abandono y pobreza

Cuando un joven abandona tempranamente el sistema educativo formal, no alcanza el capital educacional y las destrezas para su máximo desarrollo.  Esto limita sus opciones laborales a empleos inestables y de escasa remuneración que no le permiten abandonar su condición de pobreza.

Este proceso se convierte en un círculo vicioso pues diversos estudios han demostrado que a menor escolaridad de los padres de familia, mayor posibilidad de que los jóvenes abandonen el colegio por razones tales como la necesidad de trabajar para aportar a los ingresos familiares.

De acuerdo a estudios realizados por la CEPAL (Comisión Económica para América Latina), para que un joven tenga altas probabilidades de abandonar la pobreza o evitar caer en ella, requiere de 13 a 14 años de educación formal, es decir, la conclusión de la secundaria más algunos años adicionales de estudio.  Sin embargo, de acuerdo con el Estado de la Educación Costarricense (2008), la escolaridad promedio en el país es de 8.6 años.

Según el mismo informe, de cada 1000 niños que entraron a primer grado en 1990, solamente la cuarta parte concluyó la educación secundaria.

La mayor deserción se presenta en sétimo año, seguido de décimo.

Los costos del problema

Existen dos tipos de costos relacionados con el abandono:

1. Costo individual.  Es el ingreso que las personas dejan de recibir por no alcanzar un nivel educativo competitivo.  Según estimaciones realizadas por el Journal of Public Economics (2008), “la generación de riqueza de por vida disminuye un 15% por cada año que el estudiante deja de estudiar en el colegio”.

2. Costo social del abandono.  De acuerdo a estudios del Banco Mundial (2008), la deserción en secundaria puede costar hasta un 1% del PIB al año, debido a los ingresos que la persona deja de generar.  Si a ese porcentaje se agregan los ingresos que no percibe el país debido a conductas riesgosas de los jóvenes, muchas veces asociadas al abandono escolar, la pérdida en términos del PIB puede llegar hasta el 4% anual.  Ejemplos de esas conductas son el desempleo juvenil, la violencia, embarazos no planeados, el SIDA, el consumo de alcohol y el consumo de drogas. 

¿Qué papel juega la lucha contra el abandono escolar en este contexto?

Estudios de la CEPAL (2007) y del Banco Mundial (2008) han determinado que el mantenerse en el centro educativo y sentir una conexión emocional positiva con éste, es uno de los factores protectores más importantes para evitar que un joven tenga conductas riesgosas. Además, al contar con un mayor nivel educativo en secundaria, los jóvenes están mejor preparados para tomar decisiones, lo que se traduce en menores riesgos como el trabajo adolescente, el abuso de drogas, embarazos no deseados y comportamientos antisociales.

En términos de género, un mejor nivel educativo facilita la equidad al permitirle a la mujer mayor participación en el mercado laboral y en los asuntos de la comunidad.

Todo lo anterior genera un efecto positivo en la reducción de la pobreza.  De ahí que luchar por la permanencia de los jóvenes en las aulas sea una de las inversiones más importantes que se debe hacer.

Aproximación al tema del abandono escolar

El fenómeno de la deserción estudiantil es multicausal. Los factores pueden ser internos o externos al joven, y todos se fusionan para condicionar la salida del estudiante del sistema de educación formal.  Los principales son los siguientes:

FUNDESER 2008

Por ser el abandono escolar un fenómeno multicausal, la estrategia de FUNDESER consiste en mitigar los efectos de los diversos factores que la causan, en particular los factores que mayor impacto tienen en la capacidad de decisión del estudiante.

El abordaje de FUNDESER se fundamenta en la comprensión que tiene del ser humano. Es decir,  se considera a cada estudiante como una persona capaz de lograr un desarrollo positivo y por tanto libre, con capacidad de vencer las adversidades (cfr. Pittman, 2000).

Para apoyar al alumno a seguir estudiando el punto de partida es la consideración de sus  circunstancias y características particulares. Luego, se determinan las necesidades propias de la etapa en que éste se encuentra, y se diseña un programa formativo para lograr que, el joven, desarrolle una estructura resilente y pueda enfrentar la adversidad con mayor capacidad.

Se busca fortalecer la capacidad de decisión del estudiante, de tal forma que no sea víctima de las circunstancias, sino dueño de su propio destino.  Para esto, se promueve la madurez de aquellas potencias innatas de la persona: inteligencia, voluntad y afectos, de tal forma que el estudiante pueda ejecutar sus buenas decisiones.

Paralelamente, se trabaja con el centro educativo (profesores, director y alumnos de años superiores), la familia y la comunidad para tejer una red de apoyo que ayude al estudiante a permanecer en el centro educativo. En esta labor, también se facilitan y orientan las ayudas económicas, que con este fin se ofrecen desde el Ministerio de Educación Pública. Lo que se busca es que el factor económico tenga el menor peso posible en las decisiones que toma el estudiante.

La atención de FUNDESER se enfoca en los estudiantes de sétimo año. La razón principal es que, según las estadísticas del Ministerio de Educación Pública, el 51% de los  estudiantes que abandonan los estudios a nivel nacional se presentan en dicho año. 

El objetivo de la interacción directa con el estudiante es favorecer la formación de su carácter, ayudándole a tomar buenas decisiones para su vida.

Resultados de FUNDESER

  • Se cuenta con una sólida metodología para abordar el tema del abandono escolar.

  • Anualmente alrededor de 350 jóvenes en riesgo de abandono reciben acompañamiento de un colaborador de FUNDESER.

  • Más de 1000 jóvenes participan, anualmente, en los diferentes programas de la fundación.

  • Se ha reducido el abandono escolar, en al menos un 30%, en cada uno de los colegios participantes.

Colegios participantes

FUNDESER está desarrollando sus programas en los siguientes colegios:

  • Liceo de Santo Domingo (Santo Domingo de Heredia).  2006 – A la fecha.
  • Liceo Ing. Carlos Pascua Zúñiga  (San Rafael de Heredia).  2008 – A la fecha.
  • Unidad pedagógica José Rafael Araya
  • Liceo Mauro Fernández Acuña. 2010
  • Escuela Esmeralda Oreamuno. 2010
  • Escuela Anselmo Llorente y Lafuente. 2010

Colegios en los que FUNDESER ha trabajado:

  • Liceo Nuevo de Purral (Guadalupe).  2003 – 2004.
  • Liceo de Orosi. 2003 – 2006.
  • Liceo Salvador Umaña (Ipís de Guadalupe). 2004.
  • Liceo Mario Vindas Salazar 2005 - 2009